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<title>Contribuciones a Seminario o Congreso Fil. Clas.</title>
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<dc:date>2026-09-21T21:04:04Z</dc:date>
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<title>La sal y su empleo como agente refrigerante en la Literatura Renacentista</title>
<link>http://hdl.handle.net/10498/27785</link>
<description>La sal y su empleo como agente refrigerante en la Literatura Renacentista
Ramos Maldonado, Sandra Inés
La presente investigación intenta establecer el marco en el que se difundieron en Europa los primeros tratados sobre el polémico tema médico del “beber frío”, que generó un encendido debate acerca de sus posibles efectos nocivos o terapéuticos y en el que intervinieron muchos de los más renombrados médicos y escritores del Renacimiento. En el seno de este debate descuella la primera monografía europea sobre la refrigeración de bebidas por la acción química de una sal (el sal nitrum o ‘salitre’), obra escrita en latín por el médico español Blas de Villafranca y publicada&#13;
en Roma en 1550. El autor afirmaba que todo el vino y el agua que se bebía en las mesas de la nobleza romana se enfriaba con este tipo de sal, y declaró haber sido el primero en hacer público este descubrimiento. Para comprobar este aserto se realiza una aproximación al contenido, fuentes clásicas y recepción de este tratado y de otras obras científicas y literarias que al comienzo de la Edad Moderna presentaron la sal como agente refrigerante, como los enciclopédicos 'Commentarii de sale' (Valencia, 1572) de Bernardino Gómez Miedes, primera monografía europea sobre el blanco condimento.
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<dc:date>2022-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Los tratados de Conscribendis Epistolis y su función educativa</title>
<link>http://hdl.handle.net/10498/18928</link>
<description>Los tratados de Conscribendis Epistolis y su función educativa
Pino González, Eduardo Francisco del
Se estudia el papel transmisor para la retórica de los tratados de epistolografía en la enseñanza renacentista
Se trata de una ponencia pronunciada en el II Encuentro Internacional de Retórica y Poética. Confluencias entre el discurso retórico y la educación (organizado por el profesor Eduardo Fernández dentro del proyecto Retórica y educación financiado por la Universidad mexicana con código PAPIIT IA400716).&#13;
Es un preprint porque está aceptado para publicación en Nova Tellus.
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<dc:date>2017-01-17T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Como el gallo de Morón, cacareando y sin pluma: Estudio literario, histórico y semántico de la locución</title>
<link>http://hdl.handle.net/10498/18786</link>
<description>Como el gallo de Morón, cacareando y sin pluma: Estudio literario, histórico y semántico de la locución
Pascual Barea, Joaquín
Análisis lingüístico y literario de los testimonios que recogen esta expresión desde el primer cuarto del siglo XVIII hasta hoy, lo que permite establecer su significado propio y originario. Esta locución comparativa fue posible gracias al uso metafórico previo del sustantivo “pluma” y del verbo “cacarear” para referirse respectivamente al ‘dinero’ y a las ‘voces’ de una persona. Pues estos términos aparecen documentados con esos sentidos figurados al menos dos siglos antes que “el gallo de Morón”. La expresión debió de originarse para referirse a una persona o personaje que –además de “quedar sin nada”– profería unas voces que sugerían el “cacareo” de un gallo o de una gallina. Posiblemente ya estaba acuñada en el último cuarto del siglo XVII, pero su ausencia en el Vocabulario de refranes de Correas (1627) no permite creer que fuera anterior a esta fecha. La estructura bimembre y la métrica de la expresión, formada por dos versos octosílabos, así como el tipo de textos en que aparece documentada en el siglo XVIII, permiten aventurar que surgió como parte de un texto poético, ya fuera un poema, una canción o una obra de teatro.
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<dc:date>2009-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Coincidences and Differences between the Latin and the Spanish Poems, Treatises and Epistles of Rudericus Carus (Rodrigo Caro)</title>
<link>http://hdl.handle.net/10498/18679</link>
<description>Coincidences and Differences between the Latin and the Spanish Poems, Treatises and Epistles of Rudericus Carus (Rodrigo Caro)
Pascual Barea, Joaquín
Rodrigo Caro (1573 - 1647) compuso tratados eruditos tanto en castellano como en latín, y medio centenar de poemas en una y otra lengua. Esta condición de escritor bilingüe también afecta a su correspondencia y a sus informes oficiales de carácter jurídico y religioso. Del humanismo renacentista, Caro recoge sobre todo el entusiasmo por la arqueología, la historia antigua y el cultivo del latín. En las fiestas que tuvieron lugar en Sevilla por la beatificación de San Ignacio en 1610, y por la Inmaculada Concepción de la Virgen en 1616, Caro participó como poeta castellano primero y con una inscripción latina más tarde. En latín escribió algunos informes oficiales dirigidos al Vaticano, y mantuvo correspondencia con varios eruditos, práctica propia de una minoría que se siente parte de una república literaria latina que pretendía prolongar los hábitos del humanismo del Quinientos. &#13;
El modelo de su prosa latina humanística , elegante y sencilla, es lo que uno de sus corresponsales llama “latín de flamenco”, capaz de adaptarse además a nuevas realidades. De sus tratados eruditos, escribe en latín un tratado sobre los Dioses antiguos de Hispania, y las notas a su edición de las supuestas historias de Dextro y otros autores, y a la parte hispana de la Geografía del Nubiense. En castellano compuso otros tratados sobre las antigüedades y sobre los varones insignes del arzobispado de Sevilla, y sobre los juegos infantiles en la Antigüedad y su pervivencia. Caro traduce o parafrasea en versos castellanos muchos de los poemas e inscripciones en latín que aduce en esos tratados, y también nos ofrecernos dos traducciones latinas en verso del proverbio “A quien Dios quiso bien, en Sevilla le dio de comer”. &#13;
Sus poemas en latín y en romance, equiparables en número y extensión, comparten en muchos casos géneros literarios y temas, lo que explica las numerosas coincidencias, conexiones e influencias mutuas entre ellos. La más larga tradición literaria de la poesía latina permite rastrear el origen de la estructura, motivos e incluso algunas expresiones de las composiciones castellanas. También comparten una misma teoría literaria, lo que explica el empleo en ambos casos de arcaísmos, neologismos y un sinfín de procedimientos para lograr la necesaria elegancia del lenguaje poético.&#13;
El poeta tiene conciencia de su condición bilingüe, y llegó a juntar algunas de sus poesías en un mismo “quaderno [...] de sus versos en romance y en latín”, cuya edición conjunta fue reclamada por Marcelino Menéndez Pelayo: en versos latinos y castellanos canta las ruinas antiguas y otros restos arqueológicos, que adquieren vida propia de una forma muy especial en la naenia de Cupido Pendulus, en la Canción a las ruinas de Itálica, y en el romance jocoso de La Membrilla. Este poema narra un episodio biográfico, como la epístola latina en dísticos elegíacos, dirigida igualmente a su amigo Juan de Robles. De contenido religioso son cuatro poemas en castellano y tres en latín. Otro género común es el de la laus urbis: el poema latino Baetis urbs sive Vtricula comparte unos mismos recursos, estructura y contenidos con las silvas castellanas a Sevilla, Carmona y Utrera, e incluso con la canción a Itálica y con algunos motivos de los versos 79-122 del romance Membrilla. Los quince elogios a personas pertenecen a los géneros del epigrama, el poema preliminar y a retratos, el epicedio, el epitafio y el cenotafio, todos ellos en latín, y en versos castellanos al soneto, la esparsa, la canción y la redondilla. &#13;
En los dos poemas preliminares a una obra de Francisco Tamayo, Caro ofrece un poema en latín y otro en vernáculo con el mismo contenido: el soneto a Tamayo tiene la misma estructura del correspondiente epigrama latino, del que es una glosa y al que traduce hasta en el juego de palabras final. También es muy similar el contenido del dístico latino a Pancorvo y la correspondiente redondilla, producto de una especie de paráfrasis poética recíproca y simultánea. En este género de poemas resulta fundamental en ambas lenguas el concepto de agudeza, que alcanzó una especial relevancia en la poesía del siglo XVII, especialmente entre los jesuitas. Y es que es consciente de que la teoría literaria del epigrama latino resultaba válida para el soneto y otras estrofas de la versificación romance.&#13;
En la obra de Caro pervive el latín como lengua internacional de cultura puesta al servicio de otros eruditos europeos, como lengua oficial de la Iglesia Católica en sus escritos dirigidos al Vaticano, como práctica humanista de entretenimiento en parte de su correspondencia erudita, y en algunos poemas en que esta lengua resultaba especialmente apropiada por el tema o finalidad, así como por el prestigio social que concedía su empleo. El uso de una y otra lengua en su obra en prosa y verso por parte de Caro se explica porque es un humanista esencialmente latino al que correspondió vivir en un tiempo en que ya primaba el castellano. En prosa prefiere la lengua vulgar en sus tratados biográficos e históricos, o sobre un asunto como los juegos con un ingrediente importante de folklore regional y que interesaban mayoritariamente a un público que no sabía latín; sólo emplea el latín en las obras que tenían además un interés fuera de las fronteras de España. En cuanto a sus poemas, reserva el latín para las composiciones de carácter funerario, pero emplea ya ambas lenguas en los elogios de ciudades y personas, y en la poesía de contenido biográfico, arqueológico y religioso, con lo que son muchas las coincidencias y relaciones de dependencia entre unos y otros, particularmente de los castellanos respecto de los latinos. La actitud de Caro hacia el latín y el castellano es un fiel reflejo de la situación de la Respublica litterarum en la España del siglo XVII respecto al uso del latín o el vernáculo.
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<dc:date>2003-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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