Mediación entre familiares y cuidadores/as no profesionales de personas dependientes y/o con discapacidad en España

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Show full item recordAuthor/s
Arauz Salmerón, Juan JoséDate
2020-06Advisor
Vestri, Gabriele
Department
Derecho PúblicoAbstract
Las familias de personas dependientes y/o con discapacidad, se enfrentan diariamente
a multitud de conflictos, tanto intra como interpersonales, físicos y psicológicos, de
relaciones, de intereses, e incluso, éticos y de valores. La responsabilidad de cuidar al
dependiente y/o discapacitado, recae habitualmente en algún familiar directo, sobre
todo si este último no dispone de recursos para contratar a un cuidador o cuidadora
profesional. Estos familiares encargados del cuidado de dependientes y/o con
discapacidad, no reciben ninguna retribución económica por la ayuda que prestan, por
ello, se les denomina cuidadores no profesionales. Así mismo, los cuidadores no están
exentos de problemas de salud derivados de la asistencia que suministran, tienen
sobrecargas físicas y psicológicas, pueden incluso padecer el llamado «síndrome del
cuidador», lo cual, conlleva paralelamente que se conviertan en enfermos secundarios.
Un alto porcentaje de estas personas cuidadoras no profesionales son mujeres que,
en la mayoría de los casos tienen que asumir en solitario las tareas domésticas del
hogar y también se convierten inevitablemente en enfermeras accidentales, por ende,
necesitan de un sistema sanitario que les ofrezca una adecuada atención primaria
para paliar las posibles repercusiones o perjuicios que les plantea su actividad diaria.
Las principales tareas que realiza una persona cuidadora no profesional son:
La atención sanitaria del dependiente y/o con discapacidad.
Las consultas a médicos y especialistas pertinentes.
La gestión administrativa y económica del dependiente y/o con discapacidad.
Ayudar a la movilidad del dependiente y/o con discapacidad.
Mantener la higiene personal del dependiente y/o con discapacidad.
Proporcionar compañía al dependiente y/o con discapacidad.
Todas estas labores pueden generar conflictos en el ámbito o núcleo familiar de la
persona cuidadora no profesional. Amigos, familiares o vecinos, se convierten en los
principales recursos asistenciales en su ausencia, es por ello que la Mediación
Familiar puede ser la alternativa que coordine, organice y busque, la solución
mediante acuerdos de todos esos conflictos que puedan suscitarse.





