| dc.description.abstract | En las últimas décadas, las personas discapacitadas han llegado a ocupar un lugar destacado en el
ámbito turístico. La relevancia del segmento de mercado que integran las personas que padecen algún tipo
de discapacidad, no sólo viene justificada por el número de efectivos que lo integran sino, además, por la
creciente participación del mismo en el sector turístico.
Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, 2006) y la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2006) el número de
personas discapacitadas1
en todo el mundo asciende a 600 millones, lo que supone el 10% de la población
(EDDES-99). 50 millones de discapacitados corresponderían a Europa, de los cuales 40 millones estarían
en países de la Unión Europea (Marcos Pérez y González Velasco, 2003, Prólogo). En España, el
segmento de mercado de los discapacitados permanentes supera los 3´5 millones de personas (Encuesta
sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud (EDDES) (INE, 1999).
Por otro lado, los avances tecnológicos así como el aumento de las ayudas técnicas han
propiciado un incremento de la participación de las personas discapacitadas en el ámbito turístico. A
pesar de ello, son muchas las personas discapacitadas que no viajan por temor a las barreras existentes en
muchos destinos turísticos. Las razones que han llevado a esta situación de inaccesibilidad en el turismo
parecen venir justificadas, en parte, por la escasa atención que se les ha prestado, hasta fechas recientes, a
las personas discapacitadas y, especialmente, a su derecho al ocio y al disfrute del tiempo libre.
Afortunadamente, en las dos últimas décadas han surgido iniciativas, tanto públicas como privadas, en
favor del derecho de estas personas a la igualdad de trato en el ocio y el turismo, lo que ha provocado una
mayor concienciación en diversos ámbitos empresariales, políticos y sociales. Concretamente, en la
última década se han aprobado múltiples disposiciones y reglamentaciones destinadas a lograr un entorno
accesible para las personas discapacitadas, evitando así que las mismas sean objeto de un trato desigual.
No obstante, aún queda mucho camino por recorrer en materia de accesibilidad para lograr que los turistas
discapacitados puedan disfrutar de un destino turístico en las mismas condiciones que los turistas no
discapacitados.
Nuestra investigación, centrada en el “hotel” como medio de alojamiento, por ser el más
utilizado por los turistas discapacitados (Huesca y Ortega, 2004:48 y ss), tiene como objetivo
fundamental conocer la perspectiva de las personas que dirigen los establecimientos hoteleros en los
siguientes aspectos: el nivel de conocimiento sobre la normativa aplicable en materia de accesibilidad
hotelera por parte de las personas que los dirigen, las ventajas asociadas a la mejora de la accesibilidad, es
1
Se considera una persona con discapacidad, siguiendo el artículo 7.1 de la Ley 1/1999, de 31 de marzo, de Atención a las
Personas con Discapacidad en Andalucía a “toda aquella que tenga una ausencia o restricción de la capacidad de realizar una
actividad como consecuencia de una deficiencia”.
2
decir, a la eliminación de barreras, en los establecimientos hoteleros y la consideración o no de la
accesibilidad como factor de diferenciación. El ámbito geográfico en el que se ha llevado a cabo la
investigación es la provincia de Cádiz. | es_ES |