Datación en arqueología a través de la cultura material: cerámicas, epígrafes y monedas

Identificadores
URI: http://hdl.handle.net/10498/29769
DOI: 10.17735/cyg.v36i3-4.93656
ISSN: 0214-1744
Ficheros
Estadísticas
Métricas y Citas
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemTítulo alternativo
Dating in archeology through material culture: potteries, epigraphs and coins
Fecha
2022-12-15Departamento/s
Historia, Geografía y FilosofíaFuente
Cuaternario y Geomorfología. Vol. 36, nº 3-4 (2022), pp. 19 - 30Resumen
El estudio de determinados artefactos, especialmente la cerámica, la moneda y las inscripciones, permite
establecer dataciones relativas o absolutas por sí mismos. Las cerámicas pueden aportar dataciones con márgenes de una o dos décadas, caso de determinados sellos de alfareros o talleres de producción, e incluso
absolutas gracias a la aparición de tituli picti. Por su parte, la epigrafía a través del estudio de las inscripciones posibilita en numerosos casos una datación absoluta, gracias a la información que recogen por escrito.
Muestra de ello podrían ser las dataciones consulares o titulaciones imperiales que permiten conocer con
total exactitud la fecha a la que hace mención el episodio o acontecimiento que recogen. La moneda es un
documento continuo en el tiempo puesto que las series se suceden unas a otras, en algunos casos durante
doscientos o trescientos años, o durante la vida de una ciudad como es el caso de Roma. Aunque en la moneda antigua no consta expresamente la fecha de acuñación, existen distintos procedimientos para su datación,
debido a la variedad de emisiones existentes y a la información contenida en ellas. Es por tanto que, en el
marco de las investigaciones arqueológicas, la información que aportan estos materiales en determinados
contextos, ya sea gracias a la conjunción de los tres, ya sea por alguno de ellos, supone a día de hoy la principal
fuente para el establecimiento de cronologías o dataciones en el campo de la Arqueología. The study of certain artifacts, pottery, coins and inscriptions, allows relative or absolute data to be established by themselves. Potteries can provide data with time frames of one or two decades, in the case of certain stamps of potteries or production workshops, and including absolutes due to the appearance of tituli picti.
For its part, epigraphy, through the study of inscriptions, makes possible in many cases an absolute dating,
thanks to the information collected in writing. Proof of this could be the consular dates or imperial titles that
allow knowing with total accuracy the date to which the episode or event they collect mentions. The coin is a
continuous document in time since the series succeed one another, in some cases for two or three hundred
years, or during the life of a city as is the case of Rome. Although the date of minting is not expressly stated
in the ancient coin, there are different procedures for its dating, due to the variety of existing issues and the
information contained in them. It is therefore that, within the framework of archaeological research, the
information provided by these materials in certain contexts, either thanks to the conjunction of the three, or
by one of them, is today the main source for the establishment of chronologies or dates in the Archaeology.






