La escuela como espacio público de acción interncultural. Avances y retrocesos

Identificadores
URI: http://hdl.handle.net/10498/23415
DOI: 10.25267/Hachetetepe.2016.v1.i12.3
ISSN: 2172-7910
Statistics
Metrics and citations
Metadata
Show full item recordAlternative title
School as public space of intercutural action. Progress and kicks
Author/s
García Fernández, José AntonioDate
2016-05Source
Hachetetepé. Revista científica de Educación y Comunicación. Nº12 pp. 13-29Abstract
La visibilidad de la diversidad lingüística y cultural de las aulas escolares a lo largo de las tres últimas décadas
ha evidenciado y puesto en cuestión la (falsa) homogeneidad sobre la que se vienen sustentando las estructuras
escolares. El análisis de la gestión de la diversidad cultural en las políticas educativas durante este período, lleva
a la conclusión de que se ha afrontado este fenómeno como si se tratase de un hecho coyuntural, sin abordar
modificaciones estructurales del sistema para adaptarlo a un nuevo alumnado de familia inmigrante que rompe
la supuesta homogeneidad existente hasta entonces. El planteamiento centrado exclusivamente en los recursos
específicos, sin transformar al mismo tiempo otros elementos clave del sistema -el etnocentrismo curricular, la
formación del profesorado, la política dual de escolarización, etc.- queda al descubierto con la crisis económica: los
recortes presupuestarios en educación mermarán sustancialmente los servicios y programas específicos dirigidos al
alumnado más vulnerable, dejando a docentes y centros inermes ante una situación que consideraban “resuelta” por
un recurso externo que desaparece. Como se desprende de la investigación propia, las alternativas deben dirigirse
a flexibilizar la organización de los centros y generar condiciones estructurales favorables para la atención a la
diversidad. Esto implica también mantener estos recursos, pero revisando sus funciones e implementando otras
medidas que afectan al centro globalmente implicando a todo el profesorado. No se producirá un verdadero avance
mientras que las políticas y los centros educativos no superen los planteamientos actuales orientados por un modelo
que favorece la desigualdad y la segregación de los escolares, impuesto por la lógica del mercado. The evidence of linguistic and cultural diversity in the classrooms over the last three decades has proven and
questioned the (fake) consistency on which school structures have been resting. The analysis of how education
policies have handled cultural diversity during this period, leads us to the conclusion that this phenomenon has
been dealt with as a transitory fact and, therefore, no structural changes have been undertaken to adapt the system
to our new students, who broke the theoretical homogeneity that had always reigned, from immigrant families. This
approach, exclusively focused on specific resources, and had no intention to transform, at the same time, any of the
other key elements in the system – curricular ethnocentrism, teacher training, dual schooling politics, etc. – as it
was unveiled by the economic crisis: education budget cut downs substantially trimmed down specific services and
programmes for the most vulnerable students, and both teachers and centres have been helplessly abandoned to a
situation that had been deemed as “solved” by an external resource that has now disappeared. As we can deduce
from our own research works, alternatives must focus on a growingly flexible organization of the centres and on
the generation of structural conditions that favour care for diversity. This also implies that resources are to be
continued, but, nevertheless, their functions are to be revised. Furthermore, other measures that affect the centres
as a whole, and involve the whole teaching staff, are to be implemented. No real progress will be made as long as
politics and education centres do not overcome our current approach based on a model that fosters inequality and
the segregation of students as imposed by market principles.





